domingo, 14 de febrero de 2010

Charo Ema, directora del Teatro Cervantes y del Echegaray: «En la programación del Cervantes falta un ciclo de teatro clásico español»


"Estamos tan mal de dinero que lo tenemos que mirar todo con lupa», admite la responsable de los teatros municipales

Mantiene la ilusión y las ganas de cuando hizo las maletas hace algo más de un año para instalarse en Málaga y ocupar el despacho de la dirección del Teatro Cervantes. Pero ha sido «duro». Ha ganado en responsabilidad, en tensión y además -confiesa- ahora duerme menos. Los números le quitan el sueño. Charo Ema tiene una cartera de proyectos repleta de ideas e iniciativas, pero «estamos tan mal de dinero que lo tenemos que mirar todo con lupa». Las cuentas del teatro municipal se han recortado un 9,4% respecto a 2009, un año en el que el presupuesto ya sufrió una caída del 23%. Pese a todo, Ema pone al mal tiempo buena cara. «Lo importante es que con todas las dificultades que tenemos, avanzamos», afirma.

-¿Qué balance hace del Festival de Teatro que hoy termina?

-La respuesta del público ha sido estupenda. Hoy por hoy -con el taquillaje a fecha del jueves- tenemos más público que el año pasado. También hemos tenido mejor recepción de la crítica. Estoy encantada.

-Entonces, ¿opina que la calidad no está reñida con un recorte presupuestario?

-No. El recorte del presupuesto lo que te hace es más difíciles las cosas, te obliga a devanarte más los sesos. Lo que el presupuesto amplio te da es tranquilidad y un talonario del que tirar. Eso da muchas facilidades, aunque puedes hacer una programación errónea igualmente. Podemos seguir mejorando la oferta desde el punto de vista de la calidad sin hacer temblar el presupuesto. El presupuesto se nos descompensa por otros lados, no por eso.

-¿Por qué lados?

-Digamos que por lados de índole interna. Un teatro es un edificio que hay que mantener, cuidar, barrer, limpiar... Es decir, un espacio al que hay que atender y que tiene muchos años, en el que hay que cambiar cosas, como el tendido eléctrico. Luego están las personas que trabajan dentro. Y en estos aspectos no puedes hacer recortes, al contrario.

A taquilla

-Y el hecho de contratar a taquilla, ¿supone una gran limitación a la hora de programar?

-Antes era una limitación, porque existía la costumbre de que el teatro, como tenía dinero, pagaba cachés y caros; pero hemos tenido la desgracia de que todos hemos sufrido la crisis y todos hemos comprendido que había que trabajar de otra manera.

-¿El Cervantes se puede permitir un estreno nacional?

-Se lo podría permitir, pero... Por ejemplo, me parece que en la programación falta un ciclo de teatro clásico español. Pero tiene sus problemas, porque como son producciones que requieren ensayos, montajes... eso lo encarece mucho. Es una de las cosas que a lo mejor el teatro tiene que esperar para podérselo permitir. Hoy por hoy, estamos tan mal de dinero que lo tenemos que mirar todo con lupa. Lo bueno es tener los proyectos en una carpeta de proyectos y no olvidarlos.

-¿Qué pasará con el Festival de Jazz, que se suspendió el año pasado?

-El año pasado nos vimos obligados a prescindir de él porque no había dinero. Este año vamos a ver cómo nos las arreglamos para incluir el festival o un ciclo de jazz. Y lo mismo con Málaga Ritual. Yo lo quiero recuperar, y si hace falta recuperarlo de otra manera, así se hará. Quiero mantener o mejorar, pero nunca perder.

-¿Se mantendrá entonces el festival de verano El Terral?

-Sí. Es un sueño, pero a mí lo que me gustaría es convertir a Málaga en el Edimburgo del sur, con sus características propias. Pero para eso necesito el concurso de todos. El Terral debe ser un proyecto de ciudad, que todas las instituciones pongan encima de la mesa todo lo que tengan para el mes de julio. Sin protagonismos. Si consiguiéramos saltarnos esa cosa tan española de la individualidad y fuéramos capaces de trabajar en equipo, podríamos conseguir muchísimas cosas. Lo planteamos el año pasado pero no llegamos a un acuerdo porque ya era tarde, pero a ver si este lo conseguimos. Ahora con la campaña por la Capitalidad Cultural en 2016, quizá lo logremos.

-¿Lo ve difícil?

-Es difícil, pero a mí nadie me cobra por soñar, me cobran por todo lo demás (risas).

-¿Siente que tiene el respaldo de las instituciones?

-Creo que las instituciones, cada una, quiere aportar su grano de arena, pero el suyo. A nadie le gusta poner sus cerezas en el mismo cesto en el que las ponen otras, sencillamente porque quiere poner en valor su gestión.

El Teatro Romano

-Hablaba de teatro clásico, ¿podría volver el teatro grecolatino al Teatro Romano?

-Está en la carpeta. En el Teatro Romano hay una especie de choque: el suelo es del Ayuntamiento; y la gestión, por las implicaciones arqueológicas, es de la Junta. Ahí es imprescindible y es deseable que se llegue a un acuerdo para la utilización, para el disfrute y para la rentabilidad de ese espacio. Hay que recuperar un ciclo de teatro grecolatino en verano y en el Teatro Romano.

-¿Se han iniciado ya los contactos con la Junta?

-Estamos hablando con todo el mundo. Pero habría que elaborar un proyecto, perfilarlo, cuantificarlo, dar un presupuesto, presentarlo... y que digan que no con eso en la mano. Hasta ahora lo que hemos hecho todos, yo incluida, ha sido lamentarnos de la no utilización del Teatro Romano. Hay que dejar de lamentarse y empezar a planificar un buen ciclo de teatro grecolatino. Yo sé que es un empeño del alcalde, y mío.

-Si la situación económica fuera otra, ¿a quién le gustaría ver en el escenario del Cervantes?

-Un capricho: algunos montajes de teatro que hace Mario Gas en Madrid. Pero lo que me gustaría es crear una fuerte colaboración entre todos los teatros andaluces y que pusiéramos en pie obras y nos trajéramos obras que a lo mejor a un solo teatro no le compensa. Es decir, organizarnos nuestra propia gira. Pagar viajes, hoteles, vestuario... es muy caro para uno, pero a lo mejor para ocho ya no lo es tanto. Me gustaría que las cuestiones de tipo político fueran secundarias a la hora de hacer una programación cultural importante. Y ahora tenemos una oportunidad fantástica con la campaña que queremos hacer para la Capitalidad Cultural.

-¿Para ser gestor cultural hay que tener mucha diplomacia?

-En todo hay que tener diplomacia, hasta para vender lechugas. Hay que saber jugar en varios terrenos y, al mismo tiempo, ser muy consciente de dónde estás y para quién trabajas.

-Y si el presupuesto fuera más amplio, ¿prescindiría de espectáculos que ahora sí se programan?

-No. En el Teatro Cervantes tratamos de que la programación sea ecléctica, tiene que servir a todos los ciudadanos de Málaga. Lo que no puede quedar es ningún colectivo desatendido. Me parecería mal que hubiera todo un aspecto de la vida artística, teatral o escénica que quedara olvidada. Creo que estamos cumpliendo con nuestra labor.

-¿Le afectan las críticas?

-Me afectan como a todo el mundo, las estudio y con algunas críticas negativas estoy de acuerdo. Lo que me molesta es la mala idea, pero la crítica no; eso es muy saludable porque te ayuda a ver cosas que tú no habías visto. Ahora, hay otros comentarios que no obedecen a un análisis teatral del hecho, sino que van por otro lado. Y esa, a veces, sí molestan más. Pero también van incluidas en el sueldo. Lo tengo que asumir, si no me dedico a otra cosa.

-En una ocasión dijo que al Cervantes «le venía pequeño el traje». ¿Con el Echegaray le queda mejor?

-Sí. Se nos había quedado pequeño porque en el Cervantes, por tratarse de un teatro de unas dimensiones y unas características, había cosas que no podíamos hacer porque resultaban ruinosas. Esas cosas, que eran interesantes, ahora podemos tenerlas en el Echegaray.

-El Echegaray presenta algunos problemas de visibilidad en las butacas superiores, ¿se ha planteado alguna solución?

-El teatro es el que es, ha habido un trabajo estupendo por parte de los arquitectos y es cierto que tiene algunos problemillas, como los laterales, que se pueden ir corrigiendo poco a poco. Pero yo creo que era necesario abrirlo ya para ver quizá esos pequeños problemas y sus grandes ventajas con el uso. Por ejemplo, en la penúltima fila, al sentarse el espectador, le daba el asiento en la rodilla del de detrás; es decir, que había poca distancia. Y ya lo hemos arreglado.

-Pero eliminar la valla de separación entre las dos alturas de butacas parece complicado.

-Es complicado. Se estudió la posibilidad de ponerle metacrilato con el cristal... A nosotros nos hubiera gustado eliminar esa barrera y unirlo todo, pero es complicado porque ya estaba hecho y hacerlo en el momento en el que lo planteamos suponía un pequeño retraso, lo cual no era bueno... En términos generales tenemos un buen espacio. ¿Qué podemos tenerlo mejor? Quizá. Pues vamos a mejorarlo.

-¿Se aprovechará el parón del verano para hacer las mejoras?

-Vamos a emprender un plan de accesibilidad universal colocando un elevador por el lateral que suba hasta el último piso, en colaboración con el Área de Accesibilidad de Raúl López. Estamos sin parar de introducir mejoras y el momento de hacerlas es el mes de agosto.

-¿Y está satisfecha con los resultados de público y recaudación del Echegaray?

-Sí. Tiene sus limitaciones, es lo que es, no permite grandes alegrías, pero sí mucha actividad interesante.

-¿El Cervantes ha sido su mayor reto como gestora cultural?

-Sin duda. Yo he trabajado mucho en la gestión cultural, pero siempre en papeles secundarios. Y aquí tengo un papel protagonista y eso me supone un reto, un esfuerzo, una tensión y una alegría, indudablemente. Siempre tenía a alguien por encima a quien echar las culpas de las cosas, y ahora vienen a mí (risas). Pero estoy muy contenta porque aprendo mucho cada día y porque he conocido a un grupo de gente estupenda. Ahora, ¿que a lo mejor dormía mejor antes que ahora? Pues sí.

-¿Ha sido un año difícil?

-Ha sido un año duro. De cantidad, de estrés...

-Y en el peor momento...

-Sí, ¡eso me da rabia! Es cierto que he llegado en un momento no tan bueno como los anteriores y he tenido que asumir todo lo que venía, lo bueno, lo malo, lo regular y, encima, la crisis. Así si salgo, saldré mejor.

«Con dignidad»

-Más de un año después de su llegada, ¿ha cumplido las expectativas?

-Mi única expectativa era ganarme el sueldo con dignidad, cumplir con lo que me encomiendan. En ese sentido, estoy contenta, creo que he cumplido con el compromiso que adquirí con la ciudad. Y ahora estoy en condiciones de acometer cosas nuevas, con calma y con las limitaciones que impone la situación económica.

-¿Proyectos de futuro?

-Queremos aumentar lo que hemos empezado a hacer y hacer más cosas, lo que pasa es que cuando no tienes recursos económicos todo va más despacio. Pero van. Y tengo dos proyectos preciosos. Uno es en colaboración con el Instituto Municipal del Libro, del 5 al 8 de abril, que es el ciclo sobre Paul y Jane Bowles, porque se cumple ahora el centenario del nacimiento de Paul. Y la otra es un miniciclo de la música de Leonardo Da Vinci. Vamos a traernos los instrumentos que él diseñó y que un luthier ha fabricado artesanalmente, y vamos a hacer un concierto con ellos en abril o mayo.

SUS FRASES

TEATRO ROMANO

«Hay que recuperar el ciclo grecolatino en verano y en el enclave arqueológico»

TEATRO ECHEGARAY

«Es cierto que tiene algunos problemillas, pero se irán corrigiendo poco a poco»

EL TERRAL

«Mi sueño es convertir a Málaga en el Edimburgo del sur; pero necesito el concurso de todos»

VALORACIONES

«Me molesta la mala idea, no la crítica. Pero también va incluida en el sueldo»

EXPECTATIVAS

«Creo que he cumplido con el compromiso que adquirí con la ciudad»

PROYECTO

«Me gustaría que entre todos los teatros andaluces organizáramos nuestra propia gira»

Fuente: Diario Sur

Un festival con desencanto


Un programa poco arriesgado, por miedo a la pérdida de público, marca la recién finalizada edición del Festival de Teatro de Málaga.

El XXVII Festival de Teatro de Málaga terminó sin otra consecuencia que rellenar la programación teatral municipal del 9 de enero al 14 de febrero de este año 2010, segundo bajo la dirección de Charo Ema. Si bien 2009 nos dejó un festival marcado por problemas en el relevo de la dirección –que simplemente asumió lo que ya había–, la crisis económica y el objetivo de conseguir un balance que reflejara cantidad de espectadores a toda costa, con un resultado que mermaba la calidad del evento, en esta edición la indolencia o la falta de perspectiva nos deja un resultado de escasa resonancia y menor proyección. Probablemente la publicación de los resultados finales numéricos alcanzarán la nota satisfactoria necesitada, pero sería interesante conocer cuántos de los espectadores asistentes han comprado su entrada en la taquilla (no las invitaciones, asociaciones, grupos de estudiantes, paseantes casuales por el CAC, etc.), y aún más cuántos abonos se han vendido. Los abonados, en definitiva, son los que verdaderamente dan significado a este tipo de acontecimiento anual. Un tiempo al que se espera para poder disfrutar de las novedades, de los montajes singulares o poco habituales dentro de una programación normal. Sin embargo, el desencanto ha obligado a muchos, no a abandonar el gusto teatral, pero sí a convertirse en consumidores esporádicos. En 2008 se presentaron catorce espectáculos, tres de ellos (dos a nivel internacional) hicieron sus estrenos dentro de la programación, logrando posicionar el festival, gracias a la colaboración con otros grandes festivales europeos, a la altura de algunos de los más reconocidos eventos de sus características, pero se mantenía ciertamente alejado del ciudadano de a pie. En 2009, el evento salió a la calle, se acercó a la universidad, a los profesionales del sector, y al público general con animaciones, charlas, fiestas y tertulias. Aún se dieron tres estrenos absolutos. En 2010, un estreno local. La línea actual parece querer consolidar la apuntada en la última celebración, acomodarse o volverse acomodadiza, en definitiva, no arriesgar por miedo a que el porcentaje estadístico disminuya y el proteccionismo político tambalee. En consecuencia, y sin término medio, pasamos de un festival elitista a uno más común pero camino de 2016, eso sí.Atrás se fueron quedando el Alameda, la universidad, los cursos, las tertulias y las exposiciones, pero se han ido incorporando el Echegaray, el Instituto Municipal del Libro, el CAC, las lecturas dramatizadas, y la presencia profesional malagueña. La calle y los espectáculos destinados a animar con su colorido a los ciudadanos, tuvieron la mala fortuna de encontrarse con un tiempo desapacible que deslució su presencia. Sin embargo esto no ha desanimado a las altas instancias cervantinas a prometer un festival complementario basado en este tipo de espectáculos; una grata idea, si no nos conformamos con dinamizaciones y conseguimos teatro de calle, que es otro cantar. Aplaudible resulta la incorporación de actividades como ´Las Letras del Teatro´ y el ´Ciclo de Autores Contemporáneos´, idea de la compañía malagueña Producciones Si Ache Entertainment en colaboración con el FTM y el IML, que no sólo nos ha ofrecido la oportunidad de conocer de primera mano el método de trabajo de autores teatrales importantes, sino que ha abierto la puerta a la participación de un buen número de actores profesionales malagueños en las tablas del Festival, mediante las lecturas dramatizadas. Y la gran novedad, la estrella de este año, el estreno del Teatro Echegaray como segunda sede es un logro que posibilita por sus estupenda ubicación y buenas (aunque cuestionables) instalaciones, que el número de espectáculos y sus características se amplíen. Curiosidades. De entre las representaciones que han participado, curiosidades como ´Mi vida´, nos dieron la oportunidad de ver interpretar a todo un mito, la propia Hanna Schygulla. Un regalo inolvidable. También inestimable el trabajo de Albert Vidal con su ´Historia de Juan nacido de un oso´, un verdadero alarde actoral. Una más que llamativa puesta en escena de la compañía Teatro Che Y Moche, se alzaba con el galardón más estimable en opinión de muchos con ´Metrópolis´, un buen trabajo de puesta en escena. La espléndida comedia de ´The society´ de la noruega Jo Strømgren Kompany, se dividía entre detractores y defensores. ´Noviembre´, con el estupendo elenco encabezado por Santiago Ramos, y ´Días de vino y rosas´, con la admirable creación de Carmelo Gómez, junto a la más que satisfactoria ´Ser o no ser´, tres ejemplos de teatro nacional de calidad al alcance de todos. ´Tantas voces´, con la dirección de Natalia Menéndez, resultó un ejemplo de dirección realmente interesante. Su oportunidad la tuvieron los malagueños DGB Producciones con ´Do you love me?´. ´El jardín japonés´ mejor estaría en programación infantil, y de ´Fama´, mejor olvidarnos.


Fuente: La Opinión de Málaga

sábado, 13 de febrero de 2010

Van Gogh y los impresionistas franceses abrirán el Museo Thyssen de Málaga


Dos obras de Sorolla y Gutiérrez Solana se suman a la colección, que a un año de la apertura del centro no se ha concretado

Tomás Llorens ilustra la elegante sabiduría de la prudencia. Después de dirigir el Reina Sofía, fue durante 14 años conservador jefe del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Ahora tiene la misión de dotar de contenido el museo de la baronesa en Málaga, diseñando la colección permanente y el programa inicial de exposiciones que pasarán por el centro. Y como nobleza obliga, Llorens pudo explayarse ayer un poco más en el segundo apartado.
El especialista aclaró primero que el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza de Málaga ofrecerá exhibiciones «como investigaciones históricas y no como espectáculos». Para ello, dividirá su discurso en dos tipos de proyectos: los montajes temáticos «con 40 o 50 cuadros» y las muestras de contexto en torno a una pieza concreta.
Y luego, siempre fiel a la cautela, Llorens anunció las dos «hipótesis» que se deben convertir en las primeras exposiciones del museo malagueño. Una carta de presentación con nombres de primer nivel internacional. Para empezar, Vincent Van Gogh, autor de 'Molino de agua en Gennep' (1884). Alrededor de esa pieza girará el montaje inaugural del Museo Carmen Thyssen-Bornemisza, una muestra en la que la institución malagueña espera contar con préstamos del Museo Van Gogh de Amsterdam y del propio Thyssen de Madrid.
Eso será en el otoño de 2011. Acto seguido, entre finales de ese año y principios de 2012, llegará el turno de Renoir, Monet, Sisley o Pisarro, algunos de los autores franceses reunidos en 'Paisajes impresionistas'. Se trata de la exposición que verá la luz en el Thyssen madrileño el próximo mes de noviembre y que recalará en el museo malagueño en una versión más reducida.
Nuevas incorporaciones
Las exhibiciones empezarán en otoño de 2011 porque antes, los promotores del museo quieren cederle el protagonismo a la sede y a la colección del centro. Unos fondos que, a un año de la apertura de la institución, todavía no se han concretado. Y ahí, Llorens ofreció de nuevo un tacto casi quirúrgico: «La colección está básicamente definida, pero la baronesa cada vez que viene (a Málaga) tiene alguna idea nueva maravillosa. En esta última visita ha hablado de añadir una obra importante de Sorolla que no estaba prevista, así como otra de José Gutiérrez Solana, que es una de las obras maestras de este autor».
La primera incorporación lleva por título 'Rompeolas de San Sebastián' (ca. 1917). Se trata de un óleo sobre lienzo de 51x72 centímetros que formó parte de la exposición 'Aspectos de la tradición paisajística en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza' que pudo verse en el Palacio Episcopal en el verano de 1999.
La pieza firmada por Gutiérrez Solana se titula 'Las coristas' (1927), un óleo sobre lienzo de grandes dimensiones (162x211 centímetros) que representa «una de las obras más ambiciosas y más significativas» del autor madrileño.
Todos esos detalles los ofreció ayer Tomás Llorens. A él le correspondió el discurso 'técnico' sobre el Museo Thyssen de Málaga, mientras que sus compañeros de mesa en la comparecencia pública se repartieron el resto de los papeles.
La baronesa ofreció la parte emotiva («Me siento muy emocionada porque cada vez que vengo me emociono más»); el director del Thyssen, Guillermo Solana, puso la nota institucional («El Museo Thyssen de Madrid quiere colaborar con el mayor interés y el mayor entusiasmo» con el centro malagueño); mientras que el alcalde Francisco de la Torre esgrimió la faceta político-administrativa. Así, el regidor reiteró primero que la sede estará lista a finales de octubre; luego aplazó la apertura del museo hasta los primeros meses de 2011 y por último adelantó su intención de nombrar al director del centro «antes de otoño».


Fuente: Diario Sur

Quince compañías, en la Muestra de Danza Andaluza


Diez compañías sevillanas, tres malagueñas y dos granadinas mostrarán sus propuestas en la cuarta edición de la Muestra de Danza de Andalucía (Muda), que se celebrará del 23 al 25 de febrero en Málaga, dirigida especialmente a programadores, distribuidores y responsables de teatros y festivales.La consejera de Cultura, Rosa Torres, recordó ayer en la presentación que la Muda nació en 2003 "con el objetivo de cubrir una parte hasta ese momento deficitaria en la danza andaluza, que era la promoción de las compañías y producciones para atraer compradores y agitar el mercado de la danza".De los quince títulos, dos serán estrenos absolutos, ´Por lo pies´, de la joven compañía Tresolé, y ´La mirada transparente´, de Producciones Imperdibles, y por primera vez intervendrá una compañía de circo y danza, la granadina Vaivén, con el espectáculo ´Cayuco´. También estarán las propuestas de la compañía malagueña de teatro y danza de reciente creación La Phármaco, con ´El libro de los venenos´; el montaje ´Vórtice´, de la compañía de Fernando Hurtado, o la obra ´InFame o el placer de lo efímero´, de Excéntrica Producciones.


Fuente: La Opinión de Málaga

La cultura de club llega a Málaga


Los chicos de Neoateneo crean la asociación Básico Club, que una vez al mes ofrecerá fiestas de Djs en el Toulouse con la colaboración de LAOPINIONDEMALAGA.es

La movida nocturna no tiene por qué limitarse a la fórmula botellón más música de radiofórmula más garrafón en bares idénticos entre sí. Eso creen en la asociación Básico Club, que acaba de nacer en Málaga con la intención, entre otras aspiraciones, de instaurar en las noches de la capital la 'cultura de club' que se disfruta en ciudades como Madrid, Berlín o Londres, que transforma los locales de copas en fiestas temáticas periódicas de lo más variopinto.De momento, y con la colaboración de LAOPINIONDEMALAGA.es, Básico Club inaugurará este mes un ciclo que traerá a un nutrido grupo de Djs del panorama musical independiente al Toulouse, el local más 'cool' de Málaga, abierto tras una renovación integral hace pocos meses en la céntrica calle Echegaray, frente al flamante teatro del mismo nombre y al lado de la europeizante librería Cincoechegaray. Durante los últimos jueves de cada mes se celebrarán sesiones que aportarán a la noche malagueña "una cuidada selección realizada por djs referentes nacionales de la escena indie", según ha anunciado hoy Martín Moniche, responsable de esta nueva asociación cultural.Es sólo el principio. Básico Club pretende ser plataforma para músicos, científicos, artistas, intelectuales, creadores, pensadores, poetas "y fundamentalmente ciudadanos que profesen un interés por la cultura actual y sus relaciones humanas". La asociación la constituyen en su mayoría miembros de Neoateneo, grupo de jóvenes de durante más de cinco años han programado en el Ateneo las actividades culturales más innovadoras de la capital costasoleña, pero está abierta a la sociedad en su conjunto. Moniche habla de Básico Club como "un espacio para la reivindicación de los valores, programas y actitudes derivados de la cultura actual. Queremos ser vehículo de transmisión de una gran parte de la ciudadanía que reivindica espacios ciudadanos para el arte y la cultura contemporánea. Esta ciudad necesita que la ciudadanía participe de manera activa en la proyección cultural de Málaga, no solo como meros espectadores, sino como protagonistas y hacedores de programaciones y propuestas, siempre desde el prisma de la innovación y la modernidad". En otras palabras: "Las cofradías y las peñas están muy bien, tienen su lugar, pero no pueden copar la participación ciudadana" en Málaga.Ciclo 'Básico' en el ToulouseEl jueves 25 de febrero abrirá el ciclo Víctor Algora, compositor, intérprete e ideólogo del proyecto musical al que da nombre su apellido. Se ha revelado ya como maestro de la imagen poética en la música y adalid de la vanguardia de ritmos electrónicos. La siguiente sesión, el jueves 25 de marzo, vendrá liderada por Niño Fixo, héroe moderno y refinado, mucho más que una simple 'cibercelebrity' y más que la personificación del 'dolce farniente'. Modelo y discjockey. Mezcla lo que nadie pincha. Pincha lo que deseas bailar.El 22 abril y en pleno festival de cine, actuará Florent y yo. Florent es conocido por ser el guitarrista de Los Planetas. Se le puede ver a menudo en las cabinas de los garitos indies más punteros de España.El 13 de mayo el turno será para Linda Mirada, una chica que levanta pasiones allá por donde suena. A la espera de que se decida a hacer directos, pinchará su música favorita en el Toulouse.Y en junio, fiesta sorpresa. "Las hogueras de San Juan se van a quedar pequeñas con la fiesta de final de temporada de 'Básico', que hará que la noche arda al rojo vivo", anuncia el cartel.Además, todas las sesiones contarán con la actuación de alguno de los Básicos Djs; One Mas, Dj Yorka, ConMovida Dj o Dj Lidl. La entrada es de 6 euros con consumición hasta las 01.30 horas y de 6 euros sin consumición hasta el cierre.


Fuente: La Opinión de Málaga

miércoles, 10 de febrero de 2010

El Museo Carmen Thyssen entra en su recta final con la colección de obras ya cerrada


El Ayuntamiento y la baronesa acuerdan el listado de más de 200 cuadros que compondrán los fondos de la institución cultural
En medio de la penumbra de la calle Mártires, en el corazón de una de las zonas más deterioradas del Centro Histórico, entre las tejas marrones de los techos a dos aguas emerge un cubo blanco y radiante. Un corazón rectilíneo que será el principal encargado de insuflar vida al proyecto cultural más ilusionante que tiene la ciudad entre manos: el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza.
Porque en ese receptáculo que ahora sólo ofrece su armazón se podrán ver tanto la colección permanente como las exposiciones temporales que desfilarán por el museo. Una iniciativa que se ha convertido en la gran apuesta municipal en este ámbito. Tanto es así, que el museo de la baronesa representa el mascarón de proa de la candidatura local para ser Capital Europea de la Cultura en 2016.
A punto de cumplirse tres años desde que se anunciara el proyecto, el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza enfila ahora la recta final que le debe llevar a su inauguración a finales de este año. Así, la actuación atraviesa estos días dos momentos cruciales. El primero lo marca el buen ritmo en la construcción de la sede; mientras que el segundo, menos visible, quizá más delicado, viene de las negociaciones entre el Ayuntamiento y la baronesa para cerrar la colección del centro.
En este último apartado, el historiador Tomás Llorens -conservador jefe durante 14 años del Museo Thyssen de Madrid y encargado de elaborar la relación de piezas que se verán en el centro malagueño- adelanta que el listado «está cerrado en términos sustanciales». Es más, Llorens confirma que el catálogo del museo «supera las 200 obras de arte».
El propio alcalde Francisco de la Torre reitera que la relación de obras «ya está concretada», si bien prefiere no desvelar por ahora algunas de las piezas cedidas por la baronesa hasta el año 2025. Sí adelanta De la Torre que la firma del protocolo entre el Ayuntamiento y Carmen Thyssen-Bornemisza está prevista para este mismo mes. Es más, la visita que la baronesa tiene previsto realizar a la ciudad pasado mañana abre la puerta al posible anuncio oficial del catálogo de fondos que compondrá la colección del museo malagueño.
Nombres con cuentagotas
Cabe recordar que los trabajos para concretar el listado se han visto enrarecidos en los últimos meses por el conflicto entre la baronesa y su hijo Borja en relación a los derechos sobre la colección de obras de arte de Carmen Thyssen-Bornemisza. Un patrimonio que supera el millar de referencias y del que deben salir las piezas que ocuparán las salas del centro que se erige en la calle Compañía.
Además, la portentosa colección de la baronesa centra estos días las negociaciones entre la baronesa y el ministerio de Cultura para prorrogar la estancia de sus cuadros en el museo del paseo del Prado madrileño. El préstamo gratuito de la baronesa concluye en febrero de 2011. El lunes se reunieron Carmen Thyssen y la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, aunque por el momento no se ha llegado a un acuerdo.
De vuelta al Museo Thyssen de Málaga, la expectación que genera el proyecto, en general, y el catálogo de obras de arte, en particular, ha llevado a la baronesa a ir anunciando con cuentagotas algunos de los autores que formarán parte de ese listado. En anteriores visitas a la ciudad, la baronesa ha adelantado que el museo que llevará su nombre contará con piezas de Sorolla, Zurbarán, Zuloaga o Regoyos. Y hasta ahí han llegado los detalles.
Sí se sabe que el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza organizará su propuesta en ocho apartados temáticos diseñados por Tomás Llorens. El conservador aclara que el recorrido cronológico se centrará en el periodo que va desde principios del siglo XIX hasta los primeros años del XX. Aun así, Llorens apuntala que el centro también contará con «una pequeña sección del siglo XVII» que abrirá el discurso expositivo de la institución.
Junto con Tomás Llorens, otros expertos del Museo Thyssen de Madrid están participando en la puesta en marcha del centro malagueño. Es el caso de los especialistas en seguridad y conservación de la 'central' madrileña que asesoran a los técnicos municipales en la edificación del nuevo equipamiento.
Trabajo a destajo
Un tajo en el que se trabaja a destajo. No en vano, el turno actual va de las 7.00 a las 23.00 horas, como aclara José María Gómez Aracil, director de la oficina municipal que supervisa la construcción del Museo Carmen Thyssen-Bornemisza. Ese intenso ritmo de trabajo se mantendrá hasta que se termine de levantar la estructura del edificio; es decir, hasta finales de marzo, según los plazos manejados por Gómez Aracil.
A vista de plano surge una primera aclaración. El Museo Thyssen de Málaga tendrá su sede en el palacio de Villalón. Esa será su puerta de entrada, su escaparate; aunque para contemplar las obras de arte habrá que acceder a ese nuevo espacio rectangular que ahora se perfila entre las calles Mártires y San Telmo.
Gómez Aracil explica que la estructura del sótano ya está terminada. Allí se podrán visitar los restos arqueológicos de época romana encontrados durante las excavaciones e integrados en el proyecto museológico. Sobre este espacio se levantarán cuatro niveles más. Así, la planta baja quedará para las exposiciones temporales, mientras que la colección permanente ocupará los tres pisos superiores.
Gómez Aracil calcula que de los 7.146,85 metros cuadrados que ocupará la institución, unos 4.500 metros quedarán para la exhibición de obras de arte. En este sentido, el director de la oficina municipal recuerda que el futuro museo ofrecerá más de seis metros cuadrados de nueva construcción.
De este modo, el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza tendrá como eje central el palacio de Villalón. A al espalda y en el anexo del inmueble se articulará la oferta expositiva del centro; mientras que los usos administrativos, los almacenes y la sede de la fundación del museo ocuparán el edificio situado al otro lado de la calle Mártires, pero unido al palacio por una pasarela cubierta a la altura del primer piso.
Un paseo de varios siglos
Por tanto, el Museo Thyssen de Málaga ofrecerá al visitante un paseo histórico y artístico de varios siglos. El trayecto comenzaría con los restos romanos de los siglos III y IV integrados en el subsuelo; seguiría con el rescatado palacio de Villalón, construido a principios del XVI; tendría la siguiente escala en las pinturas murales de finales del XVIII recuperadas en dos inmuebles de la calle Mártires y desembocaría en los cuadros de los siglos XIX y XX que marcan el tránsito de la plástica española hacia la modernidad.


Fuente: Diario Sur - ANTONIO JAVIER LÓPEZ

martes, 9 de febrero de 2010

La casa natal de Cánovas, una década sin encontrar hueco


Ayuntamiento y Junta negocian la creación de una fundación para impulsar el proyecto del museo, que se diseñó hace dos años.


Málaga celebró ayer el 182 aniversario de Antonio Cánovas del Castillo, uno de sus hijos más ilustres, como lo ha venido haciendo en los últimos años: con un solar vacío y muchos proyectos que no terminan de concretarse para llevarse a la práctica. Hace ya casi una década que el Ayuntamiento anunció su intención de poner en valor la figura de este personaje con la realización de un museo permanente en lo que sería la recuperación de su casa natal, ubicada en la calle Nuño Gómez, junto a Carretería. Todo este tiempo ha servido para que el edificio tuviera que ser derribado por su mal estado y para que el proyecto museístico siga sin ponerse en marcha.
Parecía que la historia del desencuentro del personaje con su ciudad tendría un rápido desenlace hace dos años, cuando el Consistorio aprobó el proyecto básico para crear en los números 9,11 y 13 de Nuño Gómez un centro de interpretación y difusión de su destacado papel en la España del siglo XIX. Cánovas, presidente del Consejo de Ministros en cinco ocasiones, fue artífice de la Restauración, una época de reconstrucción profundamente marcada por su afán de reconciliación nacional, con el que consiguió que se estableciera en el país el régimen democrático-parlamentario del que es continuador el actual sistema político.
Sin embargo, tras dos años con la idea en los planos, el Ayuntamiento no la ha desarrollado aún por varias circunstancias. En primer lugar, porque no obtuvo el dinero con el que pretendía financiarla. La Gerencia de Urbanismo presupuestó el año pasado una partida de 200.000 euros para iniciar las obras con cargo al convenio urbanístico para realizar una nueva barriada de tres mil viviendas en la zona de Sánchez-Blanca, junto a la antigua carretera de Cártama. Sin embargo, la demora en el cobro de los 28 millones de euros pendientes por este convenio -que ha tenido que se aplazado a tres anualidades ante las dificultades financieras de los promotores por la crisis- frenó, entre otros, el proyecto de Cánovas.
En segundo lugar, el equipo de gobierno municipal no tenía claro si el ámbito de la actuación se ceñiría únicamente a los citados tres números de la calle o si se ampliaba con el número 15, como sugirieron los autores del proyecto básico para el museo, los arquitectos César Olano y Francisco Peñalosa, ya fallecido.
Ampliación
El concejal de Urbanismo, Manuel Díaz, explicó ayer a este periódico que la citada finca del 15 de Nuño Gómez ha sido adquirida por la Junta de Andalucía dentro del programa para construir las denominadas 'tecnocasas' en el Centro de la ciudad, por lo que podría incorporarse al proyecto. Díaz señaló que así se lo planteó al delegado provincial de la Consejería de Cultura, Manuel García, en un reciente encuentro en el que ambas administraciones debatieron la posibilidad de crear una fundación conjunta para poner en marcha las obras del museo en la casa natal de Cánovas del Castillo. «Una figura tan importante como ésta merece la implicación del Ayuntamiento, de la Junta e incluso del Gobierno central y cualquier otra entidad pública o privada que quiera sumarse a esta iniciativa», expuso Díaz, quien detalló que el proyecto inicial tendrá que ser ahora reformado para ampliarlo con una parcela más.
Se abre de este modo un nuevo compás de espera para poder contar con el reconocimiento permanente de Málaga a uno de sus hijos más destacados. Gracias a su labor en el gobierno de la nación contribuyó decisivamente para la ampliación del puerto, la creación del Parque en los terrenos ganados al mar; la construcción del ferrocarril Málaga-Córdoba y la aprobación de un primer proyecto para la desviación del río Guadalmedina, una obra que, un siglo después, sigue de plena actualidad y pendiente de una solución definitiva. De todas estas cuestiones existe abundante documentación que espera su hueco en la ciudad.


Fuente: Diario Sur