viernes, 26 de febrero de 2010

Vanesa Martín, más auténtica y arropada que nunca


La malagueña presentará su segundo disco en el Teatro Cervantes en un concierto en el que estará acompañada por Chenoa, David DeMaría, Diana Navarro y Pastora Soler.

La cantante malagueña Vanesa Martín se enfrenta dentro de pocas semanas a una cita muy especial: un concierto en el Teatro Cervantes (21 de marzo, a las 19.30 horas) donde compartirá escenario con artistas de la talla de Chenoa, Pastora Soler, David DeMaría, Manuel Lombo y la también malagueña Diana Navarro. "Ya con mi primer disco noté que los compañeros me respetaban mucho y me valoraban. Muchos se me acercaban, sin tener que hacerlo, a comentarme que les gustaba mi trabajo. Las colaboraciones de este concierto han ido surgiendo de manera muy natural. Todos se mostraron encantados en participar. Hay muy buen rollo entre nosotros porque solemos coincidir en muchos de los lugares donde damos conciertos y he tratado de trasladar ese buen ambiente al Cervantes. Me hace mucha ilusión ver cómo gente con grandes carreras en el mundo de la música viene a cantar mis canciones. ¡Y además en mi tierra!", destaca Martín, que presentará de esta manera las composiciones de su segundo álbum, ´Trampas´, a sus paisanos. "Son doce ´trampas´ acústicas para que la gente se quede atrapada. Hay temas que reivindican un poco la esencia de uno mismo. Muchos olvidan de dónde vienen y aquello que les hacía ilusión al principio. La gente se deja un poco envenenar por el ritmo tan frenético de vida que llevamos", aclara. Canal Sur Televisión grabará este concierto, que será publicado, "alrededor de mayo", en formato de doble álbum que incluirá un DVD con imágenes de la actuación y entrevistas de Vanesa Martín y el resto de los artistas participantes. "Siempre que hay cámaras los nervios se acentúan. Ya hay nervios en cada concierto, pero si además se va a grabar para que después llegue a la gente, la responsabilidad es el triple".El peso del segundo disco. Vanesa Martín inició su carrera con ´Agua´ (2007), un trabajo que recibió muy buenas críticas por parte del público y la prensa especializada. La cantante reconoce que revalidar este primer éxito le ha llevado a sentir un poco de vértigo. "Un segundo disco conlleva más responsabilidad que el primero. Uno quiere hacer siempre algo más: perfilar los conceptos, los arreglos..., todo. Y es verdad que he tenido un poco de vértigo, pero al ver la respuesta de la gente, pues ya me he relajado. Quizá el secreto haya estado en seguir fiel a mi estilo", confiesa. Sobre esa fidelidad y confianza en si misma, la fuengiroleña lleva a gala el que no hayan querido cambiarla, aunque reconoce que ha sido testigo de la influencia que las discográficas ejercen, sobre todo, en los artistas que están empezando. "Actualmente, con la crisis que hay, las discográficas apuestan mucho más por los autores y se dejan llevar por el criterio del propio artista. Pero sí que he visto a mi alrededor cómo las discográficas han querido cambiar a gente que empezaba. Creo que también tienen parte de culpa aquellos que se dejan manejar. No hay que dejarse envenenar por las mieles del éxito rápido y fácil. En el fondo, como dice mi abuela y mi madre, eso no trae nada bueno".


Fuente: Jesús Zotano - La Opinión de Málaga

jueves, 18 de febrero de 2010

El Circo de los Horrores sembrará el pánico en el Teatro Alameda


'Psicosis', el nuevo espectáculo de la compañía dirigida por el Premio Nacional de Circo Suso Silva, llega hoy a Málaga para compartir con el público terror y risas

Desde hoy y hasta el domingo en un inmueble de la calle Córdoba se sentirá el pánico. Los responsables serán los 30 psicóticos" pertenecientes a la singular familia del Circo de los Horrores que se instala en el Teatro Alameda dispuestos a que el público "pase un mal rato" con Psicosis, su nuevo espectáculo. El artífice de este amalgama de circo, cabaret, teatro y "mucho humor" no es otro que Suso Silva, Premio Nacional de Circo en 2003. "Nadie va a estar seguro en el patio de butacas", advertía ayer Silva en la presentación a los medios del espectáculo. Si consigue que el púbico reaccione de manera similar a como lo hicieron ayer los periodistas congregados, habrán salido ganando. Una representación de la variopinta galería de monstruos que pueblan Psicosis se pasearon ayer a sus anchas por el teatro y sus alrededores, en medio de gritos y caras descompuestas por el miedo.Un loco, una monja carnicera, una dulce niña, Bellbecú, motoristas fantasmas, la parca segadora de almas, la esposa muerta, una plañidera, dos malvados hermanos, un clérigo baboso, un mayordomo sin cabeza, una viuda negra, el patíbulo de la muerte, el enterrador, una princesa desdichada y Suso Clown componen la lista de seres terroríficos que recorren este Circo de los Horrores con la colaboración del público y un maestro de ceremonias: Nosferatu, a quien da vida el propio Suso Silva."Que la gente no se piense que es un espectáculo gore ni mucho menos. Todas las historias están mimadas a través del circo, la cuna de donde vengo y de su técnica", advertía el actor valenciano. El año pasado se empezó gestar este proyecto "el más bestia de la compañía por lo que ha llegado a convertirse, cuando empezó era un proyecto más humilde", reconocía- En mayo de 2009 Psicosis se estrenó en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid, con el que obtuvo el Premio Nacional de Teatro a la mejor puesta en escena. Tras pasar por Granada, el montaje llega ahora a Málaga (hasta el domingo) precedido de los aplausos de crítica y público."Además hacemos una labor social recuperando al público que nunca ha ido al teatro o al circo. Por aquí han pasado, entre otros, grupos de góticos y de hippies. Nos sentimos muy orgullosos", afirmaba Silva. El escenario se transforma en un antiguo cementerio del año 1800 repleto de lápidas, gárgolas, niebla "y mucha ansiedad", añadía su autor. A partir de ahí, empieza a rodar el imaginario cinematográfico y literario de su creador, influenciado por Edgar Allan Poe y Lovecraft. En poco más de dos horas, Suso Silva y su equipo demostrarán que "nunca pasar miedo había sido tan divertido", recordaba el director.


Fuente: Málaga Hoy

Rodrigo Leao: tan lejos, tan cerca


El compositor portugués, fundador de Sétima Legiao y Madredeus y admirado por Ryuichi Sakamoto y Beth Gibbons, presenta mañana su nuevo disco, 'A mae', en un Teatro Echegaray con todas las entradas vendidas

Por un momento, Rodrigo Leao (Lisboa, 1964) parece ponerse serio al otro lado del teléfono: "Es necesario un intercambio cultural más fuerte entre España y Portugal. Estamos demasiado cerca y a la vez estamos demasiado lejos". Su caso es un ejemplo bastante concluyente, por mucho que Pedro Almodóvar se cuente entre su legión de fans junto a próceres como Ryuichi Sakamoto y Beth Gibbons, de Portishead. Por eso, a la vez, se alegra al conocer que su concierto programado para mañana viernes en el Teatro Echegaray ha agotado todas las entradas del pequeño aforo. Leao, uno de los referentes de la música contemporánea europea, heredero de la misma tradición que parió a Michael Nyman y Win Mertens pero considerablemente más hábil a la hora de añadir registros populares, presentará en Málaga su último disco, A mae, junto al Cinema Ensemble, un octeto que viene trabajando de forma estable con el portugués desde su álbum Cinema (2004). Leao ha sido precoz para casi todo: con sólo 18 años fundó su primer grupo, Sétima Legiao, germen de lo que sólo tres años después sería Madredeus, la formación que más y mejor ha ejercido de embajadora de la música portuguesa en el mundo en las últimas tres décadas. Ya en los 90, sin embargo, decidió desvincularse y comenzar su carrera en solitario para profundizar en los sonidos instrumentales. Curiosamente, A mae, conformado en gran parte por canciones interpretadas por Ana Vieira en varios idiomas, es su obra más vocal. Leao lo define como un "cuaderno de viajes", ya que fue compuesto entre Goa, Nueva York, España, Italia y Lisboa: "Los viajes son fuentes de inspiración para hacer música. Lo bueno de la tecnología es que ahora puedo ir a todas partes con un teclado y un ordenador, y aprovechar así al máximo esos momentos de inspiración". También es A mae su álbum más intimista y confesional, ya que está dedicado a su madre, fallecida hace un año: "Es un trabajo melancólico, pero no triste. Transmite cierta tranquilidad. Es muy filosófico, eso sí". Y también A mae se precia de ser el disco en que la otra madre de Leao, Portugal, ha ganado más protagonismo. La lengua portuguesa es la más empleada en esta Babel musical, pero el compositor se muestra cauto a la hora de valorar una posible influencia musical: "Mi relación con Portugal en este sentido es abstracta. No descarto que el fado haya influido en algunos momentos de mi carrera, pero creo que las verdaderas aportaciones de Portugal a mi música se encuentran en el paisaje y la saudade". En ese abanico de influencias, Leao reconoce que en sus primeros años le costaba apartarse del paraguas minimalista de Michael Nyman y Philip Glass, aunque hoy se deja conquistar por los aleteos del tango, el pop y la música clásica. "No siento la necesidad de catalogar la música que hago, ni creo que haga falta una palabra para definirla. Imagino que mi obra puede vincularse, en parte, a lo que en España se conoció como new age hace unos años, pero tampoco estoy seguro", afirma. Eso sí, conoce a fondo la música de su país y habla de sus mayores logros con cierto orgullo: "La música portuguesa que más se conoce en el mundo es el fado. Pero hay mucho más. Tenemos grupos de pop como The Gift, que está desarrollando una carrera muy interesante. También existe un movimiento muy importante en torno a la world music, con artistas y formaciones realmente valiosas. Hay un circuito menos comercial, que goza de menos proyección, pero que contiene las propuestas que más atención merecen". ¿Y el problema de la piratería, cómo afecta a este panorama? "De manera muy parecida a como se da en España. La crisis discográfica va a peor y hasta ahora no se ha encontrado una solución. La lectura positiva es que los conciertos han ganado mucha más importancia para la música. Y confieso que, aunque al principio me consideraba un músico de estudio, ahora es más bien al revés: me gusta el directo, su espontaneidad, el contacto con el público y la posibilidad de modificar los arreglos". Mañana, Málaga tendrá ocasión de comprobarlo.


Fuente: Málaga Hoy

"Tengo la cabeza tan mal como siempre. Nunca he dejado de ser una 'locatis"


Premio Nacional de las Letras Españolas, la autora de 'Olvidado rey Gudú' comparte hoy en Málaga charla con Ana Mª Moix.

Lo suyo no son las etiquetas. Reconoce que siempre ha sido "la rara" de una generación de escritores que vieron en la posguerra material ingente para la ficción. Ana María Matute (Barcelona, 1926) reniega de cualquier tópico o palabro que la clasifique, excepto de uno patentado por ella misma: los niños asombrados. Aquellos que asistieron a la vorágine de una guerra como marionetas sin rumbo, "asombrados" con lo que veían y no llegaban a entender. Hoy la que fuera Premio Nacional de las Letras en 2007 charla en el Centro Cultural Provincial con su tocaya y compañera de profesión, Ana Mª Moix.-Acude esta tarde al ciclo Vidas cruzadas. ¿Qué le une a Ana María Moix?-La conozco desde que ella tenía 16 años y me mandaba cartas diciéndome que le gustaba mucho lo que yo escribía. Después fuimos cultivando una buena amistad, ella escribe -y muy bien- y también con su hermano Terenci. Además nos une otra gran amistad, con Esther Tusquets. -¿Suele frecuentar este tipo de encuentros literarios? -Tengo que aclarar que yo no doy conferencias ni charlas, simplemente contesto preguntas. Hablo sobre la creación literaria, sobre mi vida de escritora, en definitiva sobre todo lo que tenga que ver con la literatura,-Su última novela Paraíso inhabitado regresa a la infancia, una de sus etapas más noveladas, ¿con qué propósito?-Hablo de lo triste que es crecer, meterse en el mundo de los adultos, ver cómo tus sueños se rompen de repente, cómo se muere gente y ese mundo que te creías se rompe y se acaba de repente, no poco a poco. Por eso se llama Paraíso inhabitado, porque no vive nadie allí, no existe nada en él.-Sufrir una guerra con tan sólo 10 años me imagino que habrá influido en esa percepción...-No hablo en el libro exactamente de la guerra, se centra en los años 30, pero antes de que estallara, en los años de la crispación. Hablo de los incendios en los conventos, del malestar, de ese clima social y político que lo inundaba todo, y de una niña que sabe que está al final de algo de una manera muy tajante.-¿Hay algo de autobiográfico en esos recuerdos?-Escribir es un ejercicio de memoria. Los recuerdos están ahí, lo que te ha rodeado, lo que has respirado. Pero no es una novela autobiográfica.-¿Le gusta que la incluyan entre los mejores novelistas de la posguerra española?-Ni me gusta ni me disgusta, me da igual. Es cierto que mi generación es la de los años cincuenta, pero cuando se dio en la literatura esa epidemia de realismo social, yo no la practicaba. Siempre he sido la rara. No es que no tuviera consciencia de los que estábamos viviendo, sabía que pasábamos por momentos históricos muy graves. Pero yo no escribía de los obreros, por ejemplo, entre otras cosas porque ellos no leían ese tipo de novelas. En una primera época, cuando empecé con 17 años a escribir sí practicaba ese realismo pero luego una va evolucionando.-Usted patentó la expresión niños asombrados para referirse a una infancia testigo de esa guerra, ¿le ha ayudado escribir sobre ello?-No sé si me ha ayudado o dolido, lo que sí sé es que me ha marcado. Éramos unos niños a los que se nos encasquetaba en un bando u otro dependiendo d de la familia a la que perteneciéramos, sin darnos derecho a opinar, porque además no éramos conscientes. -En 1996 ingresa en la Real Academia de la Lengua, y se convierte en la tercera mujer aceptada. Ahora acaba de sumarse una más, otra escritora Soledad Puértolas, ¿qué opinión le merece?-Me ha encantado. Las anteriores fueron científicas e historiadoras, y ahora llega ella que aparte de se una estupenda novelistas es una magnífica amiga. Pero no creo que influya de ninguna manera especial el hecho de que haya ya cinco mujeres en la RAE, que ha evolucionado mucho. Cuando yo entré no hubo ningún problema, y si lo hubo yo no me enteré.-De un tiempo a esta parte el nombre de García Lorca está muy presente a raíz de las excavaciones fallidas para hallar su tumba, ¿qué significó Lorca para usted?-Lorca fue un grandísimo poeta, yo le he leído mucho y lo sigo haciendo. Me pareció una monstruosidad lo que se hizo con él. Pero no estoy al tanto de toda esa polémica de ahora. -Después de casi 70 años en la profesión, ¿aún piensa en seguir novelando? -Sí, de hecho tengo ya a medias la próxima novela. No tiene nada que ver con ésta última pero tampoco me gusta hablar de ella porque da mal fario. -¿Se siente con fuerzas?-Me fallan los huesos, pero mi cabeza está tan mal como ha estado siempre. Nunca he dejado de ser una locatis (risas).-Eso de que su cuerpo es viejo pero su corazón joven, sigue siendo cierto...-Que mi cuerpo es viejo está claro, ahora lo del corazón joven depende de qué jóvenes. Algunos parecen más viejos que yo, con tan poca vitalidad y curiosidad, tan plastas. Yo a mis 84 años aún tengo proyectos, eso querrá decir que tengo un resquicio de juventud.


Fuente: Rocío Armas - Málaga Hoy

Un viaje a Ruanda con premio Goya


El malagueño David Muñoz viajó a la república africana para documentar el epílogo del genocidio, lo que le ha valido el galardón al Mejor Corto Documental

Entre la reconciliación de Pedro Almodóvar con la Academia, la primera aparición pública ´oficial´ de Penélope Cruz y Javier Bardem y el triunfo del ´boca-oreja´ de ´Celda 211´ sobre la superproducción amenabariana de ´Ágora´ había una historia de los Goya por contar. La del malagueño David Muñoz López, quien por su ´Flores de Ruanda´ ganó el premio al Mejor Cortometraje Documental. Muñoz López, de 41 años, es un trotamundos –"malagueño afincado en Madrid", suelen denominarle–, economista de formación, responsable de una agencia de publicidad de profesión y contador de historias de vocación. Con su largo ´Crisis asiática´ participó en ZonaZine, el concurso alternativo del Festival de Málaga, pero, de unos años a esta parte, su campo de acción es la no ficción. Una de sus obras, ´Desarrollo humano´, fue seleccionada por el Festival de Cine de Ruanda –el Hillywood, llamado así por las infinitas colinas, ´hills´ en inglés, que ocupan el territorio del país–. Y allí empezó ´Flores de Ruanda´. "Hillywood es un certamen itinerante, un convoy que va cruzando el país de punta a punta con pantallas hinchables. Yo me preguntaba cómo era posible que pudieran tener un proyecto tan naif, tan espontáneo en un país totalmente traumatizado", recuerda Muñoz López, quien evoca una imagen muy especial de aquella aventura: en una nación en la que sólo el 3% de la población disfruta de la electricidad, ver un filme es toda una aventura, especialmente para los niños, que durante las proyecciones descubrían por primera vez las imágenes; miraban inmóviles, incluso durante los frecuentes aguaceros que caen en la zona. El cineasta documentó esas vivencias pero quería llegar a algo más hondo, reflexionar sobre el genocidio ruandés de mediados de los años noventa, sus secuelas y sus epílogos. "En 1994, mataron a 800.000 personas en 100 días, el 10% de la población de la república fue exterminada por un genocidio civil, no ideológico o racista. Fueron los vecinos los que mataron a otros vecinos. Los asesinos, pasados los años, regresaron a sus aldeas, por lo que muchos tienen que vivir día a día, puerta con puerta, y sabiéndolo, con quien mató a sus padres, a sus hermanos...", nos sitúa el malagueño. ´Flores de Ruanda´ se plantea entonces una pregunta: ¿existe la posibilidad del perdón y la paz? Un interrogante que podemos aplicar a muchos conflictos fratricidas no tan lejanos. La conclusión: "Los ruandeses están traumatizados pero siguen adelante de alguna forma. No tienen otro remedio: o tiran hacia delante o vuelven a autodestruirse". Diputación. Los 24 minutos en que fructificó la aventura ruandesa ya le valieron al cineasta el premio al Mejor Corto Documental en el VIII Certamen de Cortometrajes Andaluces de la Diputación Provincial de Málaga, un ojeador de talentos de probada eficacia. Y en el patio de butacas de la pasada ceremonia de los Goya, la de los récords y las fotos impresas en papel ´couché´, ahí también estaba David Muñoz. "Lo viví de una manera muy emocionante, la verdad. Cuando te nominan, los amigos y los conocidos logran ponerte tan nervioso que parece que tu vida dependa del sobre donde está el nombre del ganador...", apunta el cineasta, quien evoca que subió al escenario, "soltó un discurso aprendido" y cogió el premio antes de que se lo "quitaran". De momento, Muñoz ha notado el ´efecto Goya´: "Éste es un trabajo muy solitario, tan lento, que simplemente que te feliciten y te reconozcan te anima. Espero, además, que sea una tarjeta para el futuro, para buscar ayudas y más garantías en mis futuros proyectos".


Fuente: Víctor Gómez - La Opinión de Málaga

José María Pou. Actor: «No tengo interés en ver a Eastwood hablando catalán»


José María Pou se mete en la piel del autor de ´Ciudadano Kane´ en el montaje ´Su seguro servidor, Orson Welles´, que mañana y el sábado se representa en el Teatro Cánovas. Por este motivo, el actor participa hoy en el programa ´Escuela de espectadores´ (en el mismo teatro, a las 19.00 horas), un encuentro en el que explicará la construcción del personaje.–¿El teatro es su pareja de toda la vida y el cine y la televisión, amantes de una noche?–Es una definición correcta. Cuando tuve que decidir ser actor, era ser actor de teatro y no de cine, aunque soy un cinéfilo de locura. Para mí, ser actor es estar encima de un escenario, sin que eso desmerezca el trabajo delante de la cámara. Mi prioridad siempre está en el teatro. Cuando hay conflicto y confluyen una oferta teatral y otra de cine, elijo la escena.–¿No hay ninguna excepción?–Sólo una vez dejé una obra para hacer una película: cuando Ventura Pons me ofreció ´Amic/amat´; es la única ocasión que el guión era superior al texto teatral que tenía entre manos. Normalmente es al revés; a veces te llegan guiones que parecen escritos por niños de 14 años. Así que más allá de mi decisión por el teatro, las circunstancias también me han llevado a él en cuanto que busco la calidad.–Le han encasillado en el cine como ´secundario de lujo´ y ha hecho muy pocos papeles protagonistas...–Sólo dos y ambos con Ventura Pons. Creo que es en justa correspondencia a mi falta de interés por el cine. No he dado nunca un paso por hacer cine. Lo digo con la boca chiquita porque puede parecer una fanfarronada, pero he dicho que no a películas y personajes que hubieran sido muy importantes. No me arrepiento de nada, no obstante. Hago más cine del que nunca me propuse y menos del que me proponen.–¿Cómo ve la obligatoriedad de doblar más películas al catalán?–Es un conflicto que no entiendo. Voy a ver el cine en catalán con actores catalanes y así creo que ha de ser, pero no tengo ningún interés en ver a Clint Eastwood hablando catalán. Veo el cine en versión original y hacia eso debería orientarse al público. Es lógico que Cataluña tenga un porcentaje amplio de cine en catalán pero para eso debería apoyarse más la producción propia.–No le han colgado la etiqueta de ´actor de pancarta´. ¿Por qué molesta tanto que los actores expresen sus inclinaciones sociales y políticas?–Mire, la crucifixión que están haciendo de gente como Javier y Pilar Bardem me parece de las cosas más deshonestas, indecentes e infames que un cierto tipo de prensa ha hecho. Javier es uno de los más grandes actores del mundo y que él encabece una manifestación debería ser una muestra de orgullo; me mueve a admiración ese compromiso con su país y su sociedad. Lo que pasa es que luego hay intereses políticos y un concepto histórico que prima en cierta derecha reaccionaria burguesa, que es el de "esos cómicos que se levantan tarde", como dijo Rajoy. Es un desconocimiento total de este oficio.


Fuente: La Opinión de Málaga - Alfons García