jueves, 23 de abril de 2009

Las Serenatas de la Luna Joven ya tienen programación


Miguel Bosé, Amaral, El Canto del loco y Chambao serán los protagonistas de las Serenatas de la Luna Joven 09, el programa de conciertos que organiza el Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga, con el patrocinio San Miguel, Cajamar, 40 Principales y Málaga Deportes y Eventos.

El Festival de la Primavera, primer acontecimiento dentro de este ciclo musical, se celebrará mañana a partir de las 17.00 horas en el Auditorio Municipal de Málaga. Este acto con un marcado carácter universitario, contará este año con la actuación de Los Delinqüentes, Tiocalambres y Minority.

El concierto de Miguel Bosé será el próximo 9 de julio, a las 22.30 horas, en el Auditorio Municipal, según explicaron desde el Ayuntamiento de Málaga en un comunicado.

´Gato Negro, Dragón Rojo´, quinto álbum de Amaral, llegará al Auditorio Municipal el 24 de julio a las 22.30 horas. De este modo, Eva Amaral y Juan Aguirre ofrecerán al público malagueño los 19 temas de su último trabajo.

La gira de El Canto del Loco ´Hasta luego´, de su último trabajo ´Personas', estará en Málaga el 7 de agosto a las 22.30 horas en el Auditorio Municipal.

Chambao presentará su último disco ´Con otro Aire´ el 13 de agosto a las 22.30 horas en el Auditorio Municipal, que será el último de los conciertos programados en las serenatas.

El pasado año unas 70.000 personas acudieron a los siete conciertos programados en Las serenatas de la luna joven.

Las entradas para los conciertos –todos ellos se celebrarán en el Auditorio Municipal– se pueden adquirir en El Corte Inglés y a través de Servicaixa. Como novedad este año se pone en marcha desde el Ayuntamiento una plataforma de compra de entradas on line mediante la web http://www.malagaentradas.com/


Fuente: Málaga Hoy y La Opinión de Málaga

miércoles, 22 de abril de 2009

Compañías de Teatro: Acuario Teatro


ACUARIO TEATRO nace en Málaga en el año 1978, con dedicación específica al teatro para niños (público infantil- familiar), llevando a cabo todo tipo de espectáculos: animación, pasacalles, teatro musical, campañas escolares, programas de televisión, etc., ejerciendo una labor artística y cultural absolutamente pionera en este género.

Ha realizado 35 espectáculos con los que está presente en Muestras y Festivales nacionales e internacionales. Sus espectáculos, basados en el ritmo escénico, la interpretación musical y la belleza estética, son muy conocidos en Andalucía, donde tiene un promedio anual de más de 150 representaciones.
El principal objetivo de la compañía es presentar el mundo mágico del teatro al público más joven, proponiendo -a través de su estilo personal- un esquema dramático ágil y divertido, que se apoya en temas musicales y en sorpresas teatrales de gran impacto, estableciendo una corriente de comunicación y empatía con el público.
La trayectoria de ACUARIO TEATRO está respaldada por la seriedad profesional y la creación de espectáculos apropiados para niños de todas las edades. Tras más de 30 años de vida la compañía cuenta con un enorme reconocimiento popular.
El grupo está dirigido por Diego Guzmán, que junto a un magnífico equipo profesional crea nuevos títulos y recrea las historias de los más clásicos personajes infantiles en una singular apuesta por llevar a los más pequeños la magia y la ilusión de un teatro lleno de recursos.

Producciones realizadas por Acuario Teatro:
País de corazones 1978 - Palabras mágicas 1980 - Un dominó de dos jorobas 1982 - El circo del Sr. Hércules 1983 - Paso a dos 1983 - Comotú 1983 - Juegos y canciones para una fiesta 1984 -
Casa sin techo 1985 - Spaghetti 1986 - Los músicos de Bremen 1986 - Entra si te atreves 1987 - De vacaciones 1988 - Pinocho, Pinocho 1989 - Riiiiiing 1990 - La fuga del tiempo 1990 -Quién te manda ir a Hong-Kong 1990 - Acuario-Animación 1991 - David ó Goliat 1992 - Gran Hotel 1992 - Vuelo sin motor 1992 - Preparados, listos… ¡ya! 1993 - Un poco locos 1994 - Circo imaginado 1994 - Toma tomate pa´que no te escapes 1995Cuentos bien contados 1996 - Guau 1996 -
Pasacalles Medieval 1997 - Alicia, en sol mayor 1997 - A través del espejo 1998 - Tic-Tac 1999
Pinocho 1999 - La momia 2000 - Antes de medianoche: La Cenicienta 2001 - Gato.com botas 2002 - Cuentos chinos 2003 - Hamelin 2003 - Mi-So-Fa 2004 - La familia Cloc, una historia de gallinas 2005 - Alicia 2006 - Cuenta conmigo 2006 - Luna Creciente2007 - ¿Tengo roja la nariz?2008 - Cenicienta: Antes de Medianoche

martes, 21 de abril de 2009

Personajes de Málaga: Antonio Molina


Antonio Molina de Hoces, nació en Málaga el 9 de marzo de 1928. Con una voz alta y un estilo inimitable, gozó de gran popularidad al frente de numerosos espectáculos teatrales y protagonizó varias películas en las que su habilidad vocal era el principal reclamo.

De origen humilde, desde niño se ve obligado a trabajar en distintos oficios a la vez que se aficiona a la canción española.
A los catorce años se desplaza a Madrid para dar los primeros pasos de su carrera musical. Tras ganar un concurso para noveles que convoca Radio España en 1949, consigue grabar un disco con temas como El agua del avellano o El macetero, que da título a un cortometraje, su primer contacto con el cine.
En 1952 debuta en el Teatro Fuencarral con el espectáculo Así es mi cante. La difusión radiofónica de sus canciones le conduce rápidamente al éxito y su peculiar estilo, con una voz cristalina y un falsete inconfundible, goza de gran aceptación por parte del público.
En 1954 funda su propio espectáculo, Hechizo, con el que debuta en el Teatro Calderón. Así mismo, protagoniza varias películas hasta 1965, entre ellas El pescador de coplas, Esa voz es una mina, El Cristo de los Faroles y Puente de coplas.
Su canción más recordada es Soy minero, pero su amplísimo repertorio se compone de otros éxitos como Adiós a España, Soy un pobre presidiario, Cocinero, cocinero, María de los Remedios, Ángela del alma mía o Yo quiero ser mataor.
En 1990 recibe junto a otros compañeros como Juanito Valderrama un preciado Disco de Platino en reconocimiento a su trayectoria artística. Un año antes se veía obligado a abandonar el mundo del espectáculo, que lo matendría retirado hasta su muerte el 18 de marzo de 1992.

Su despedida se convirtió en una multitudinaria muestra de afecto popular.
Casado con Ángela Tejedor desde 1952, Antonio Molina fue el patriarca de una saga de artistas. Tuvo ocho hijos, entre ellos Ángela, Paula, Miguel y Mónica, también dedicados a la interpretación y a la música. Su nieta Olivia Molina es igualmente actriz.
Una estatua del artista, obra del escultor Santiago de Santiago, preside desde 2002 una céntrica plaza malagueña, inaugurada con ocasión del décimo aniversario de su muerte en un emotivo homenaje que reunió a la familia Molina prácticamente al completo.

domingo, 19 de abril de 2009

Susy Gómez ofrece una nueva visión de la fotografía de moda en el CAC Málaga

La artista Susy Gómez ofrece una nueva visión de la fotografía de moda a través de dieciocho imágenes que ha seleccionado de la revista "Vogue España" en los veinte años de esta publicación y en las que ha intervenido, que se muestran desde hoy hasta el 21 de junio en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) de Málaga. Después de intervenir sobre las fotografías publicadas, la creadora mallorquina las ha reproducido a gran formato y las ha apoyado sobre la pared a modo de esculturas para crear una gran pasarela de moda en esta exposición, titulada "El timón de mis almas". Para Gómez, todas estas imágenes son "puertas que nos llevan a un espacio muy interior de cada uno, que permite buscar un lugar donde cada uno puede encontrarse con lo más esencial de su propia vida". Al mismo tiempo, considera que estas fotografías "nos anclan y centran en puntos de inflexión de nuestra vida, en los que está a punto de ocurrirnos algo o está a punto de dejar de ocurrirnos algo". Sin embargo, a su juicio el "eje central" de la exposición es el vídeo dedicado a su tía Licinia y en el que aparecen personas de su entorno familiar "que por la época que vivieron tuvieron un destino difícil", en lo que supone "un ejercicio de inmersión en el pasado para impulsarnos hacia el futuro". Estos recuerdos personales arrancan de su infancia en la Cala de San Vicente, en el Norte de Mallorca, donde su familia regentaba un hotel. "En la España gris de los años 70, las imágenes que traían los turistas en sus revistas eran una ventana al mundo, en la que aparecían los grandes acontecimientos políticos internacionales o los movimientos estudiantiles, y esas imágenes me servían como puente entre aquella España y una mirada más amplia". Por su parte, el director del CAC Málaga y comisario de la exposición, Fernando Francés, ha apuntado que, más que como una muestra de fotografías, se puede entender como "una instalación con vanos abiertos a múltiples interpretaciones". Susy Gómez abre "pasadizos con sucesivas aperturas para que el espectador pueda intuir caminos diferentes de interpretación", según Francés. Esas interpretaciones se orientan hacia "la imagen estereotipada de la cosmética de la moda, que encierra conceptos también estereotipados de lo que es la belleza, los roles y los caminos que todos debemos seguir", ha añadido el director del CAC Málaga.

Fuente: Efe Málaga

sábado, 18 de abril de 2009

Personajes de Málaga: Rafaela Aparicio


En estos días Málaga se viste de cine y que mejor que recordar a una figura que ocupo las pantallas durante muchos años. Rafaela Aparicio.
Rafaela Díaz Valiente nacio en Marbella el 9 de abril de 1906,era hija de un piloto de la marina mercante cuyas inquietudes empresariales en el mundo taurino y teatral determinarán el destino de su hija, quien pasaría buena parte de su infancia entre bambalinas.
Su gusto por la interpretación no le impedirá estudiar magisterio, una profesión que combinará durante los primeros años de su juventud con su carrera de actriz. Así, al acabar sus estudios, se incorpora a la compañía de Manuel Benito Arroyo y recorre Andalucía. La maestra Rafaela pasa en 1935 su primera experiencia cinematográfica: forma parte de la figuración de la película Nobleza Baturra, dirigida por Florian Rey. Su rostro aparece mientras Imperio Argentina canta “El carretero”.
En la década de los treinta, conoce al actor Erasmo Pasual, compañero con el que compartirá la pasión por el teatro. Las intervenciones de Rafaela en el cine –donde explotará su vis cómica– serán breves durante años: bordará papeles secundarios, en las décadas de los 50 y 60.
No será hasta 1964 cuando pueda interpretar un papel importante. Fernando Fernán Gómez
la elige para dar vida a Paquita Vidal, una niña-mujer grotesca, esperpéntica y anclada en una infancia patológica, en El extraño viaje.
La popularidad le llega gracias a la televisión. Pero su papel como entrañable sirvienta en La casa de los Martínez (1967) será al mismo tiempo una catapulta (la serie gozará de un enorme éxito) y una cárcel: a partir de ese momento las ofertas que le llegan son papeles de criada en esas historias asainetadas y seudoeróticas de la época del «destape».
Rafaela se convierte a ojos del público en el símbolo de la mujer andaluza, ingeniosa y alegre,
imagen que no puede cambiar hasta que en 1972 Carlos Saura se fija en ella.
La primera oferta del cineasta es para que intervenga en Ana y los lobos.
Siete años después, le ofrecerá un verdadero reto interpretativo: el papel principal en Mamá cumple 100 años. Rafaela borda el papel, dándole un carácter agrio y arrebatador que sorprende a sus seguidores y convence a todos. Su interpretación será recibida con gran éxito por parte de la crítica y el público.
En 1989, vuelve a interpretar a una abuela trastornada, rebelde y deslenguada en El mar y el tiempo, de Fernando Fernán Gómez. Este papel la hará merecedora de un premio de honor de la Academia de Cine. En 1991, recibe el Premio Nacional de Cinematografía por su trayectoria (120 películas), pero eso no significa que ella deje de actuar.
Un año antes de su muerte, será un Dios, envuelto en nubes y tocado con una extravagante permanente, en Oh, cielos, de Raúl Franco.
Murió el 9 de junio de 1996 en una residencia de ancianos de la Piovera - Madrid, a los 90 años de edad.

Fuente: www.munimadrid.es

jueves, 16 de abril de 2009

Personajes de Málaga: Miguel de Molina

Miguel Frías de Molina nació en Málaga el 10 de abril de 1908. Hijo de una familia humilde vino al mundo en una Andalucía donde habitaba la pobreza, los terratenientes, el clero de la época, la superstición...y todo ello suponía un caldo de cultivo para provocar una guerra civil como ocurriría posteriormente. Su padre era epiléptico y pasaba los días postrado en la cama. El pequeño Miguel aprendió muy pronto que la vida iba a ser dura para él. Rodeado siempre por mujeres (su abuela, su madre y sus cuatro tías). Su madre, preocupada por la educación del niño, consigue que ingrese como interno en un colegio de curas, y allí, uno de los sacerdotes, cuando Miguel acude a una de sus llamadas, intenta besarle en la boca, y el niño tímido y retraído le golpea con un tintero en la frente. Es expulsado del colegio e ingresa en otro de monjas, donde tiene una estancia más normal. En sus ratos libres se dedica a vender golosinas en la calle y con el dinero que gana acude a presenciar espectáculos de variedades que se celebran al aire libre, y a los 13 años, cuando cree que ya ha aprendido bastante en el colegio, decide marcharse del hogar familiar en busca de nuevos horizontes. Llega a Algeciras y consigue trabajo en un burdel regentado por «Pepa la Limpia», llamada así por mantener el local como los chorros del oro y sin que allí se produjese nunca ningún escándalo. Miguel es contratado para ayudar en la limpieza del burdel, hacer la compra y cocinar. «Pepa la Limpia» y su amante invitan a Miguel a viajar a Granada para presenciar un espectáculo organizado por Manuel de Falla y Federico García Lorca. Desde ese momento Miguel sentirá una gran admiración por Lorca, a quien conocerá personalmente más adelante, aunque de una forma superficial, pese a que ya durante toda la vida de Miguel, los poemas de Lorca le acompañaran en todo momento. Cansado de trabajar en el burdel de Pepa Miguel viaja a Tetuán y de allí a Granada donde organiza espectáculos para los turistas, aunque él, todavía no haya descubierto su vocación artísticas. El trabajo de Miguel es reclutar a turistas y llevarles a cualquier trablao flamenco. La simpatía y el buen hacer de Miguel no pasan desapercibido para un visitante de Sevilla, quien le convence de que viaje a la capital hispalense que está a punto de abrir las puertas a la exposición universal de 1929, y donde el trabajo no le faltará. En Sevilla Miguel sigue organizando espectáculos para turistas hasta que es reclutado en 1930 para el servicio militar en Madrid. Allí consigue se le destine a Algeciras, donde «Pepa la Limpia» mueve los hilos de sus amistades más intimas entre el ejercito algecireño, y Miguel es rebajado de servicio. Un año después se proclama la república y es entonces, cuando Miguel Frías de Molina se decide a dedicarse profesionalmente al mundo del espectáculo. Se convierte a partir de ese momento en Miguel de Molina y populariza canciones como «El día que nací yo» y «Ojos verdes». Al mismo tiempo obtiene un gran éxito bailando el «Amor Brujo». Miguel de Molina es un artista que rompe moldes utilizando chaquetillas muy ajustadas y floreadas que marcarán su personalidad. Miguel triunfa en Madrid, pero será en Valencia donde alcance su madurez artística. Recorre casi las poblaciones valencianas actuando en teatros de Alicante, Castelló, Sueca, Xàtiva, etc. El estallido de la guerra civil le coge rodando su primera película en Barcelona, y que nunca sería estrenada. Miguel de Molina vuelve a Valencia donde adquiere una casa para vivir junto a su madre. Es reclutado por el bando republicano para un servicio militar, pero su condición de artista le permite ser elegido para actuar por los pueblos y ciudades ante las tropas republicanas. Miguel de Molina declararía que cuando vio la película «Ay Carmela», le recordaba los tiempos en que él hacía lo mismo: levantar los ánimos del ejército republicano. En Teruel actúa en el frente de guerra y en mitad de la actuación sufrieron un ataque de las tropas de Franco, que finalmente logran entrar en Valencia. En ese momento se le recomienda a Miguel de Molina que asista a recibir a las tropas franquistas en la capital valenciana si no quiere tener problemas, y Miguel asustado, asiste a la entrada junto a otros artistas que son colocados en una tribuna, siendo obligados a realizar el saludo fascista. En la España ya franquista Miguel de Molina recibe la visita de un empresario, miembro del Movimiento, quien le obliga a firmar un contrato para actuar por toda España a cambio de 500 pesetas por actuación, cuando anteriormente llegó a cobrar 5.000. Si no acepta las condiciones, se le prohibirá trabajar y su pasado como artista en las tropas republicanas le pasará factura. Miguel manifestó siempre que sus ideas eran las del respeto mutuo y la libertad de todos los hombres, pero la época no entendía de esta filosofía. Cuando lleva un año junto a otra compañera actuando para este empresario, aunque sabe que detrás hay alguien más importante, decide no renovar el contrato y así lo comunica a su interlocutor. Recibe esa noche una visita de tres individuos que le obligan a subir a un coche manifestándole que tienen orden de llevarle a la Jefatura Superior de Policía en el Paseo de la Castellana. Pero el vehículo seguirá hasta un descampado donde Miguel de Molina es brutalmente torturado: le arrancan el pelo a jirones, le rompen varios dientes y le desfiguran completamente la cara mientras le gritan «esto por rojo y maricón». Miguel piensa que van a matarle y de hecho escucha algunos disparos mientras pierde el conocimiento. Cuando despierta está solo en mitad del descampado y como puede consigue parar un coche que le llevará a su casa en Madrid. Su negativa a actuar para el empresario le ha costado muy cara. Recibe una notificación para ser confinado en Cáceres y de ahí pasará a Buñol, donde se le prohibe trabajar. Levantado el confinamiento y de nuevo viviendo en Valencia, Miguel de Molina recibe una invitación para actuar en Zaragoza y tras está actuación le vuelven a prohibir que pueda trabajar. Es entonces cuando el artista visita frecuentemente Xàtiva. Miguel de Molina acude a Xàtiva donde se hospeda en el Hotel Españoleto. Participa en las tertulias que varios amigos organizan en el Bar Moncho y establece una muy buena amistad, entre otros, con los padres de Miguel Mollá, a quien precisamente se le pone el nombre de Miguel en honor de Miguel de Molina. También el artista visita frecuentemente a Joaquín (Ximo el de la Malla) y a su mujer Encarna Insa (hermana de Pepe Reig), con quien pasa largas veladas en su chalet de Bixquert. Miguel de Molina subía andando hasta el chalet y por el camino no paraba de cantar. Miguel de Molina, cansado de las prohibiciones para poder actuar, y con la urgente necesidad de ganar dinero, consigue de un amigo un pasaporte para viajar a Buenos Aires, quien además le acompaña para cruzar el charco y vivir en él. Es el año 1942 y el artista acaba de cumplir 34 años. En la capital argentina triunfa allá donde actúa y adquiere una casa en propiedad que va llenando con sus múltiples pertenencias adquiridas con el dinero que va ganado. Sin embargo un día recibe una orden de que debe abandonar el país, por orden de la embajada española, sin más explicaciones. Pero antes pasará siete días en la cárcel y cuando sale para ser embarcado rumbo a España le habrán quitado todo el dinero que tenía, así como sus pertenencias de la casa: cuadros, joyas, antigüedades, marfil, etc. Precisamente será su amigo, y quien le consiguió el pasaporte, uno de los que más le expoliaron. Miguel de Molina estaba predestinado a estos desengaños. Cuando vuelve a España se ve obligado a malvivir y descubre que todas sus desgracias: la explotación en las actuaciones durante los primeros años del franquismo, la paliza, la prohibición de actuar, su expulsión de Buenos Aires, etc. se deben a un mismo personaje: un alto funcionario de Asuntos Exteriores del gobierno de Franco al que no conoce ni ha visto jamás. Viaja entonces a México y vuelven los problemas. Miguel de Molina está teniendo un notable éxito allá donde actúa, pero los teatros son controlados por un sindicato que preside Jorge Negrete. Algunos enviados avisan a Molina que debe someterse a las leyes que marca Negrete, pero Miguel se niega. A partir de ahí se le intentan «reventar» algunos espectáculos; colocan petardos en sus actuaciones e incluso una de ellas es interrumpida con grandes gritos por el secretario de Negrete: ni más ni menos que Mario Moreno «Cantinflas». El gobierno de Argentina ha cambiado y Miguel de Molina recibe una llamada de Eva Perón para que actúe en Buenos Aires en un festival benéfico. Hasta allí viaja Miguel y le cambia la vida. Firmará contratos con multitud de empresarios y vive 14 años. En 1957 vuelve a España y recorre toda la geografía española actuando, aunque tiene que aguantar todas las crónicas que en su contra se escriben por su condición de homosexual y republicano. A los 52 años se retiró del mundo del espectáculo. A finales de 1992 a los 84 años, y cuando ya vivía de nuevo en Argentina el rey Juan Carlos I le otorgó, por medio de la embajada, la Orden de Isabel la Católica, el embajador, en nombre del rey dijo que «Miguel de Molina se lo merece. Ha sido el mejor en el renacer actual de la copla y sigue siendo el maestro indiscutido de todos. Sirva esta medalla de sentido reconocimiento y homenaje a su entrañable labor representando lo más noble y profundo de España». Miguel de Molina manifestó entonces que desde 1940 a 1992 habían pasado 52 años, «es cierto que en España, gracias a la democracia, a su majestad y al pueblo, se barrió el fantasma de Caín...pero yo sentía que esa reparación, que quería simbolizarse en la medallita, me llegaba demasiado tarde. De 1940 a 1992 España tardó cincuenta y dos años en darse cuenta de que habían tronchado la vida de un hombre que hubiera querido crecer artísticamente y desarrollarse en la tierra donde nació, sin ser ingrato con la Argentina que me cobijó». Tres meses después la muerte le sorprendió en su casa de Buenos Aires. Estaba punto de cumplir 85 años y dicen que como en su famosa copla, hubiese querido cantar como despedida a la sociedad; «Na te pido, na te debo». Sus restos descansan en un panteón del cementerio porteño de la Chacarita, en Buenos Aires, muy lejos de la luminosa Málaga que lo vio nacer.

Fuente: Miguel de Molina, apuntes biográficos - Argentina indymedia

Aquel sonido de aquella Málaga

De Los Gritos a Efecto Mariposa hay toda una montaña rusa de sonidos que dejaron su huella en Málaga. Cinco décadas de pop y rock con bandas que en ocasiones dieron el salto al mercado internacional, que hoy permanecen en la memoria colectiva de algunos y en el olvido de muchos otros. Con idea de rescatar su valía, Javier Ojeda, cantante y vocalista de Danza Invisible, prepara ahora la publicación de un libro que glose la música puntera en la provincia (dejando a un lado flamenco y copla) desde los años 60 hasta el presente. Desde el Instituto Municipal del Libro se han comprometido a editarlo.El músico se encuentra ahora en la segunda fase del trabajo, escuchando y escribiendo las claves de los 70 y recopilando contactos y discos de años posteriores. En julio prevé terminar la redacción de textos y no será hasta el año que viene cuando vea la luz en el mercado.La idea de emprender esta aventura literaria surgió un buen día cuando Ojeda coincidió con el periodista y experto musical Luis Clemente con motivo de la preparación del programa de Canal Sur La calle de en medio, en el que participa el cantante malagueño. Intercambiaron opiniones sobre un músico que militó en el grupo de los 60, The Brisksy y a Ojeda le vino la idea a la cabeza. "Pensé qué sería interesante escribir una historia sobre el pop y el rock de Málaga, que nadie ha hecho", comenta. Ahí comenzó su trabajo de campo, documentándose y localizando a músicos como Los Íberos "que no sabía que eran tan buenos", apostilla. De ahí a Los Gritos y grupos similares, para detenerse en los 70 con un imprescindible, Tabletom, o con la propia Marisol "que hizo pop de todo tipo y hasta cosas rockeras", recuerda. Llegados a los 80, el nombre de su banda, Danza Invisible aparece casi por inercia en la memoria de Javier Ojeda. El rescate de su música y de todos los trabajos que rodean al grupo correrá en este caso a cargo del periodista Manolo Bellido. Cuando llegue a los años 90 Ojeda le dedicará un apartado extenso a grupos como Efecto Mariposa y Chambao, "que para mí hace más pop que flamenco", matiza . Y así hasta llegar al sonido actual. Un trabajo arduo al que su autor le dedica buena parte de su tiempo libre, entre actuación y actuación. "Se tarda mucho más en localizar a los músicos y en escuchar la discografía que en escribir", confiesa. Y entre rastreo y rastreo, se ha topado ya con algún hallazgo inesperado. "No sabía que la música de Princesa, la canción de Sabina, la había compuesto un malagueño, Juan Antonio Muriel", apunta. El autor del libro desconocía también la relevancia que tuvo en los 70 "ese movimiento andalucista de cantautores como José María Alonso, Pepe Umbral y el propio Juan Antonio Muriel, para mí el mejor", sostiene. En esta etapa la revolución que supuso Tabletom responde -a su juicio- a un argumento de peso. "Fueron los más modernos, inventaron el rock surrealista malagueño, mucho más salvaje", explica. A su supervivencia tan sólo tiene una respuesta "Que sigan tocando hoy me parece directamente un milagro. No han tenido nunca un éxito masivo, pero ahí están todavía", opina.Testigo directo de los vaivenes del mercado, Ojeda lamenta la escasa atención que se les presta hoy en Málaga al sonido diferente. "Hay grupos estupendos que no suenan por una falta de apoyo alarmante. La música se ha convertido en un absoluto negocio y todo lo que ponen en la radio está dirigido desde Madrid. No queda ni una pizca de poesía", resume.

Fuente: Málaga Hoy